Swadhisthana Chakra. La expansión del ser consciente

María Villa y Juanita Incoronato



Existe un ritmo sutil en la sustancia cristalina que nos recorre por dentro. Su flujo natural y movimiento ondulante, compone todas nuestras células y la mayor parte de nuestro cuerpo. El agua, vital tanto para nuestra existencia como para la del planeta en el que habitamos, es el elemento del segundo chakra.


Su nombre es Swadhisthana y se le conoce como ¨el asiento de la vida¨. Curiosamente se localiza en la zona Hara de las artes marciales, el punto de origen y el centro de la fuerza física y de la energía vital; además, constituye nuestro centro de gravedad. Mientras que el primer chakra, Muladhara, busca sostener y crear estructura, la función del segundo es dejar ir y crear flujo.



Este centro energético del plexo sacral, tiene la frecuencia vibratoria del color naranja y su sonido semilla o bija mantra es VAM. Está ubicado en la parte superior del sacro, debajo del ombligo. Se relaciona con las glándulas suprarrenales, encima de los riñones, y tradicionalmente está asociado a la energía sexual, la energía original que sustenta la vida y que está detrás del impulso sexual.



Desde la perspectiva astrológica, este chakra se conecta con la interpretación del planeta Júpiter ya que este representa la gran capacidad orgánica y consciente que tenemos de expandirnos, desde el deseo de reproducción hasta el proceso creativo de inventiva y creación en el camino a la sabiduría. También este planeta en la carta natal conecta con el signo de Sagitario, que proporciona la alegría de vivir y la exploración de nuevos horizontes. Junto a ello se puede incluir toda interpretación que contiene la casa 9, este escenario determina cada momento que ayuda a potencializar la energía o que la desarmoniza, así que cada vez que se busque trabajar en la persona mediante este chakra, estos tres elementos son la clave para encontrar mucho más rápido el balance.



El placer y las sensaciones son características esenciales del segundo chakra. El deseo es la semilla del movimiento, el placer es la raíz del deseo y la sensación es el medio o la vía del placer. El placer es esencial para la salud del cuerpo, el rejuvenecimiento del espíritu y la sanación de nuestras relaciones personales y culturales.


A Swadhisthana también le concierne las ideas y la creatividad, por eso frecuentemente se le llama el centro de la auto expresión y la felicidad. Este chakra nos conduce a la creatividad en sus múltiples formas, a cualquier acción creativa atada al movimiento como la danza, el canto, la pintura, escritura, la práctica de yoga, entre otras, para así liberar las emociones reprimidas que son las causantes de tensiones crónicas.


De esta manera, puede observarse como el recorrido a través de los chakras comienza desde Muladhara y pasa por Swadhisthana donde comenzamos a expresarnos completamente, a dejarnos poseer por la vida y todas sus formas, dimensiones y colores, a disfrutar de la armonía de la música y de la meditación profunda; en suma, a vivir la vida como es.


Cuando la energía de Swadhisthana está desbalanceada o bloqueada se genera inestabilidad emocional (remordimiento y culpa), miedo a los cambios, depresión, adicciones o problemas sexuales. A nivel físico, puede manifestarse a manera de dolores en la espalda baja, en los riñones, en el útero y en la vejiga, o como impotencia o frigidez.


Por ello, vale la pena recordar que astrológicamente Saturno (planeta conectado con Muladhara) y Júpiter (planeta conectado con Swadhisthana) están unidos energéticamente en nuestro sistema solar, ya que estos dos gigantes se flanquean por los dos cinturones de asteroides, lo que hace que conformen un equipo de trabajo energético natural. Para poder encontrar el camino a la expansión (Júpiter), se requiere de solidez y estructura (Saturno), saber exactamente por donde se quiere comenzar y después si se debe comenzar ese proceso de expansión creativa que optimiza cada una de nuestras acciones.


Recordemos que de la misma manera como el cuerpo tiene órganos, los chakras son los órganos del campo energético luminoso. Son discos pulsantes de energía focalizada, cada uno con un color particular. La espira de cada chakra se va estrechando a medida que se acerca más al cuerpo físico a manera de vórtice y los siete chakras principales se enganchan directamente en la columna vertebral. Cada uno gira en dirección opuesta al que se encuentra por debajo y por encima, actuando como un engranaje que se enlaza y genera un movimiento sinuoso de energía sutil subiendo y bajando a lo largo de nuestro maravilloso canal central.



El concepto de Yin y Yang también puede aplicarse al hablar de estos vórtices de energía, el primer chakra es Yang y es nuestro comienzo, nuestra base, y el segundo, el que nos interesa destacar en en esta ocasión, es Yin y encapsula más cualidades femeninas asociadas con la receptividad, las emociones y la maternidad.


Para balancear este chakra se recomienda aumentar el consumo de líquidos para ayudar al proceso de purificación. Realizar actividades que tengan que ver con agua, como nadar por ejemplo, o practicar yoga, adoptando las posturas que sirven para abrir y relajar la cadera (la postura de la diosa, Bhujangasana, Baddhakonasana o Upavistha konasana, etc.). VER EL VIDEO DEL SEGUNDO CHAKRA.


Igualmente se recomienda la práctica de Pranayama (ejercicios respiratorios para regular la energía), específicamente la respiración Ida Nadi, para activar la energía lunar de segundo chakra que representa lo femenino. Para esto es necesario tapar las dos fosas nasales con los dedos, destapar la izquierda y tomar 10 respiraciones solo por la fosa nasal izquierda (repetir 3 veces).


Igualmente, la meditación con agua puede ser efectiva. Esta consiste en tomar un vaso de agua grande, concentrarse en la lentitud al tomar agua y sentir como va bajando poco a poco, hidratando el cuerpo lentamente. Se debe sentir su humedad y sutileza cuando llegue al estómago pasando por todos los rincones del cuerpo. Pensar en los sentimientos, hábitos o tendencias que quieren eliminarse y dejarlos fluir como si se tratase de un río.


El ciclo energético de Júpiter es de 12 años aproximadamente, lo que nos sugiere que estará en cada signo un promedio de un año, este ciclo energético nos lleva a estar consciente que cada año estamos acercándonos a la sabiduría de cada signo y simplemente saber que nos está enseñando psicológicamente nos ayuda a aprovechar mejor ese año en curso, así que Júpiter en Aries nos proporciona conocimiento sobre nuestra autoestima y cómo proyectar nuestra imagen. En Tauro, nos indica cómo materializar efectivamente lo que deseamos obtener. En Géminis, podemos aprovechar para ampliar nuestro vocabulario y entendimiento de las cosas. En Cáncer nos ayuda a proporcionarnos la estabilidad familiar y la aventura de su crecimiento. En Leo, impulsa significativamente la creatividad y la capacidad de obtener lo que amamos. En Virgo, optimiza el rendimiento del trabajo a través de aprender más sobre él. En Libra, nos da la oportunidad de profundizar más en nuestras relaciones de pareja y en el sentido de justicia en nuestro entorno. En Escorpio abundaran las oportunidades de viajar al mundo interno de nuestras psiquis y cambiar con seguridad aquellas cosas que nos molestan de nuestro ser. En Sagitario abre todos los caminos del conocimiento optimizando cualquier búsqueda que estemos intentando hacer crecer. En Capricornio busca poner en orden las reglas del funcionamiento de nuestra vida, todo lo que se ha salido del orden vuelve a su estructura basado en un conocimiento previo. En Acuario, donde lo tenemos este año por casualidad nos proporciona la facilidad de conectar con la sociedad de forma masiva a través de tus mejores conocimientos, usa tu sabiduría para la expansión. En Piscis, el camino se abre a un mundo ideal donde todos los sueños que tengas pueden hacerse más creíbles y tangibles o simplemente y por ellos para encontrarlos.


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