El origen junto al Unicornio



La historia que les voy a narrar es de mis favoritas… Yo tenía 16 años cuando un día por el patio de nuestra casa vi entrar un señor alto con el cabello agarrado por una coleta y un bastón que llevaba como pomo un águila en plata, un bastón que siempre he pensado que es mágico. En ese tiempo había terminado de leer la famosa saga del “Señor de los Anillos” de Tolkien, mi mente ingenua y fértil en fantasía me dijo Gandalf a entrado al patio de mi casa. Así fue como conocí a mi querido amigo y maestro de astrología Richard Rebeck, ese primer encuentro fue impactante para los dos, a pesar de la diferencia de edades, él pisaba los cuarenta y yo una recién adolescente. Pero ese encuentro fue como si todas nuestras vidas anteriores, aventuras y sincronicidades convergieran en un mismo punto de reunión, no recuerdo que hablaron mis padres o el grupo de personas que estaban con él, yo estaba metida en un cuento dentro de mi cabeza. Ese mismo día él me reveló su nombre secreto “El Unicornio” dado por su abuelo cuando él era pequeño, así lo llamo yo, y él como leerán acá ha sido la persona que impulsó mis dos más grandes trabajos personales.

Para esa época, yo trabajaba en el taller familiar de cerámica como ceramista, ayudando a mi madre con la producción del taller y en mis momentos libres creaba mis propios personajes fantásticos en arcilla. Era una amante de la fantasía y de los cuentos fantásticos. Richard al ver mi colección privada quiso tener una particular y me mandó a reproducir una copia de cada una de las piezas de mi colección, ese fue el primer pedido particular que me hicieron y se convertiría en la futura línea de producción del taller de cerámica por muchos años. “Los Sueños de Merlín” se terminó llamando, un gran impacto que generó la magia en nuestro concepto artístico, yo firmo mis piezas como "una princesita", nombre con el cual él y todos mis mejores amigos me llaman, había nacido una leyenda.

Qué tiene que ver esto con la astrología se preguntarán ustedes. La vida se va transformando y las historias van cambiando, nuestra amistad continuó, Richard con el tiempo vivió en la misma ciudad donde yo estaba, fue uno de los primeros astrólogos que interpretó mi carta natal y predijo exactamente cuando iba a tener mi primer hijo, yo quedé impresionada con ese sistema, ya que entre las múltiples cosas que sabía hacer este sabio hombre es poseer un vasto conocimiento de la astrología. De joven le manifesté mi inquietud de aprender, pero él, en esos momentos me dijo que mi mente no tenía la madurez para emprender esa aventura… creo que tenía razón, entonces no fue sino hasta mis 27 años en pleno “Retorno de Saturno” que Richard plantó la semilla de la astrología en mi mente.

En ese momento y debido a los múltiples problemas emocionales que yo estaba viviendo, al principio me negué a aprender. Pero gracias a su insistencia y la de otro amigo en común que quería a toda costa aprender astrología c